Políticas Públicas sobre Envejecimiento y Vejez en Bogotá

Publicado en: 2012-02-20

El Concejo de Bogotá, mediante el Acuerdo 254 del 22 de noviembre de 2006, definió los Lineamientos de la Política pública para el envejecimiento y las personas mayores en el Distrito Capital. Con base en el citado Acuerdo, la administración distrital llevó a cabo, entre el 2009 y 2010, un proceso participativo para la construcción de la Política pública social para el envejecimiento y la vejez en el Distrito Capital (PPSEV) 2010-2025. (http://www.integracionsocial. gov.co/anexos/documentos/polpublicas/VEJEZ%20FINAL%20vin.pdf). En este proceso, liderado por la Secretaría de Integración Social, se realizaron cerca de 800 talleres en las 20 localidades en que está dividida la ciudad, contando con la participación de más de 30.000 personas de diferentes estamentos sociales y de todas las edades.

Partiendo de un diagnóstico sobre la situación de la vejez en el Distrito y sobre el significado del envejecimiento poblacional como fenómeno mundial de las últimas décadas, la PPSEV asume un enfoque de derechos y se enmarca en las discusiones actuales sobre el envejecimiento y la vejez, así como en documentos y directrices de organismos internacionales, y normas de carácter nacional.

 

Con el propósito de ilustrar a los usuarios de la página de Cepsiger, se presenta a continuación una breve reseña de los principales puntos contenidos en la PPSEV para la ciudad capital.

 

La Corte Constitucional de Colombia en la Sentencia T-792/05 definió la dignidad humana (http://www.raissscolombia.org/index.php?option=comdocman& Item id=17  como un atributo esencial y un derecho fundamental de los seres humanos. En Sentencia anterior (T-881/02), la misma Corte había identificado tres dimensiones básicas de la dignidad humana, entendida como: 1) autonomía de la persona, 2) conjunto de condiciones materiales de existencia y 3) intangibilidad del cuerpo y del espíritu, es decir, integridad física y moral. Estas dimensiones son consideradas como condiciones fundamentales a partir de las cuales se estructura la PPSEV de Bogotá:

 

1) Vivir como se quiere en la vejez. Alude al reconocimiento de la autonomía y libertad de las personas viejas, a su capacidad de tomar decisiones y de participar activamente en los diferentes espacios de la vida social. Esta dimensión se despliega en dos ejes: a) Decidiendo y viviendo a mi manera, referido a aspectos tales como: el derecho al libre desarrollo de la personalidad y la libertad de conciencia; b) Construyendo el bien común, que tiene que ver con el derecho a la información, la comunicación y el conocimiento, y el derecho a la participación.

 

2) Vivir bien en la vejez. Se relaciona con las condiciones materiales de existencia de las personas mayores, expresadas en la satisfacción de las necesidades fundamentales (alimentación, vestido, vivienda, trabajo, educación, servicios públicos, recreación), que permitan vivir bien, reconociendo la diversidad. Contempla los siguientes ejes: a) Techo, comida, sustento; b) Seres saludables y activos; c) entorno sano y favorable.

 

3) Vivir sin humillaciones en la vejez. Hace referencia al cuidado y protección, es decir, al reconocimiento y respeto que deben tener las personas mayores por parte del Estado y de la sociedad, de manera que su integridad física sea  protegida y, en caso de ser vulnerada, sea restituida. A esta dimensión corresponden dos ejes: a) Respetándonos y queriéndonos (buen trato) y b) Cuidándome y cuidándonos (mecanismos de protección de los derechos (acceso a la justicia y protección y cuidado).

A estas tres dimensiones, los responsables de formular la PPSEV,  agregaron una más:

 

4) Envejecer juntos-as. Apunta a visibilizar el proceso de envejecimiento como algo natural continuo y diverso. Igualmente busca promover el diálogo intergeneracional con el propósito de reconocer la diversidad, aprovechar los conocimientos y sabiduría de las personas viejas y superar los imaginarios negativos sobre la vejez, evitando la discriminación. Incluye tres ejes: a) escuchando nuestros saberes (diálogo intergeneracional); b) aprendiendo a envejecer (aceptación del envejecimiento como parte del la vida y necesidad de promover la investigación sobre el tema), y c) cambiando para mejorar (transformación de los imaginarios sobre la vejez y el envejecimiento, y formación de cuidadores).

 

Para cada uno de los ejes la PPSEV propone un conjunto de estrategias que buscan concretar las políticas en acciones, estableciendo las responsabilidades que deben asumir los diferentes sectores de la administración, así como también el papel que corresponde a la familia y a la sociedad en su conjunto. Igualmente se contempla el seguimiento que debe hacerse a la Política con el fin de verificar su cumplimiento.

 

Una mirada al documento que contiene la PPSEV deja la impresión de que hay un sesgo asistencialista, lo que podría explicarse, de una parte, porque un buen número de talleres en las localidades fueron realizados con personas viejas usuarias de los programas distritales. Pero, de otra parte,  está el hecho de que sólo el 30% de los mayores de 60 años que viven en Bogotá, recibe pensión, es decir, 70% no tiene pensión y la gran mayoría de ellos son pobres. Así mismo, los estudiosos del envejecimiento cuestionarán que en el documento aún se siga hablando de ciclos de vida, cuando, a la luz de las recientes investigaciones, es más apropiado hablar de transcurso vital, entendiendo la vida como un proceso continuo, no separado o compartimentado, y, en consecuencia, un proceso permanente de envejecimiento que comienza desde el nacimiento.

 

La PPSEV representa un avance significativo al poner en la agenda pública el envejecimiento y la vejez, contribuyendo a visibilizar las implicaciones, económicas, políticas, sociales y culturales que de ello se derivan.

 

Después de leído el documento y con el cambio reciente en el gobierno distrital, queda un  interrogante: ¿Seguirá la nueva administración la ruta trazada en la PPSEV o, como es usual en nuestros líderes políticos víctimas del complejo de Adán, habrá borrón y cuenta nueva? En otras palabras, ¿se aprovechará este valioso esfuerzo?